Lo de la sanidad pública en Madrid parece sacado de un relato de ciencia ficción.

Ultimamente no hago más que leer informaciones y relatos respecto a este tema. No se donde vamos a llegar. Hace algunos dias ya me escandalicé bastante con la historia del ambulatorio público en el que hay una planta gestionada por empresas privadas, en los que los doctores meten prisa a los enfermos porque quieren destinar su tiempo a otros empleos fuera de esa labor, de forma que son analizados (o tratados de analizar) en tiempos absolutamente ridiculos, y rápidamente derivados a otros centros privados donde se les practicarán las pruebas pertinentes (y así el gasto hacia las empresas privadas seguirá aumentando).

Y hoy, me sobresalto con otra: Las llamadas del servicio de teleasistencia para los ancianos dejan de ser gratuitas, y son tratadas además con tarificación especial, más cara que las llamadas normales, y todo esto, sin hacer pública la noticia del cambio.

Si además, se te ocurre buscar un poquito en internet sobre este tema se pueden descubrir otras graves denuncias como que en el Hospital Puerta de Hierro ha surgido un nuevo tipo de lista de espera porque los médicos ya dan varios días para una primera cita, o que los médicos que se han ido moviendo desde hospitales públicos como el Ramon y Cajal o La Paz hacia centros privados no tienen intención de restituirse, con lo que el personal se ve desbordado constantemente.

Hoy me llegó un email de una amiga que me instaba a firmar una petición para la derogación de la ley que permite la privatización de la sanidad privada. No sabía de la existencia de esta iniciativa, pero ya he firmado para mostrar mi apoyo. Si te interesa, tu también puedes hacerlo en la pagina de la Coordinadora Anti-Privatización de la Sanidad Pública en Madrid.