Cuando llegas a Director del Banco De España pierdes tu identidad y te conviertes en un robot de repetición. De eso no cabe duda alguna, porque no puedo entender de otra forma que cada vez que uno de estos maximilians abre la boca es para pedir la tantas veces escuchada moderación salarial. Esa burda expresión viene a significar en español-de-acera que el Sr. Ordoñez sugiere, ahora que las ostias vienen con la mano al revés, que los que tenemos que soportar la maldita crisis en la que nos sumergimos al más puro estilo titanic (que no, que el barco es in-su-mer-gi-ble) somos los de siempre, los de abajo.

Y yo digo: me toca los cojones, o por usar los mismos términos que el señor Direstó, me está ustéd acariciando la bolsa de las nueces, porque a los de a pié ya hace unos meses que la situación nos está empezando a arrollar, intentando afrontar unos gastos que no hacen más que subir a un ritmo imparable mientras que los sueldos apenas mueven ficha. Y vas tu, Miguelín, y pides que no, que se toquen aún menos. Que somos nosotros los que provocamos la inflación.

Inflación de muelas tenía que provocarte a ti el decír eso.

Y es que en este bendito terruño hiperconstruido la gente como tu gana, de media, 17 veces más que nosotros, los de abajo. Aunque viendo esas cifras me atrevo a decir, y no me equivoco, que si eres joven no ganan 17, sino 27, o 37 veces más que tu. Porque en este país si encuentras un curro de mil euros debes considerarte una persona afortunada, mientras que a nuestros vecinos del norte (el ejemplo más cercano) ni siquiera pueden pagarles esa miseria, por ley.

Asi que yo propongo: Cambiese ustéd durante 1 semana, no digo 1 mes ni un año, por cualquiera de nosotros de los de a 5€/hora y vamos a ver como se las arregla para comer. (Lo de pagar la chofa del mercedes ni le voy a obligar). Aunque la solución que proponen por ahi tampoco está mal: Una solución, subir los sueldos.

Y es que algunos nos tratan como si nos hubieramos caido de un guindo. Váyase, Señor Ordoñez, váyase.