Si tuviera que buscar una excusa a mis repetidas ausencias de este, mi vociferante y personal escalon, diría que mi vida está siendo un torbellino en los últimos meses, que demasiados cambios en muy poco tiempo, y que a veces me cuesta digerir tantas cosas y no distraer mi atención ... pero vamos, que no pienso dar muchas más explicaciones. El blog es mio y me lo foll.. cuando quiero, bueno eso...
Afortunadamente todos los cambios que he sufrido (y seguiré sufriendo) en estos últimos meses han sido más en el lado profesional de mi vida, y no tanto en el personal, lo que me ha dejado poco o ningún tiempo para compartir mis chismes con quien quiera leerlos...
Pero que nadie se ponga nervioso, no voy a ponerme a contar dramas a estas alturas.
Una de las cosas que si que voy a contar es que desde hace bastante tiempo venía compartiendo una aspiración por un proyecto común junto a un amigo y que de simple ilusión está pasando a convertirse poco a poco (y no sin un esfuerzo considerable) en algo material, algo vivo, y que es el culpable de una mitad del tiempo que he tenido libre durante todos estos meses. Este proyecto se llama Bipolar-artist y es nuestro pequeño (pequeeeño) estudio de diseño gráfico y web. A través de la web que hemos montado mostramos ejemplos de nuestros trabajos. De momento es sencilla, pero la iremos mejorando con el tiempo.
Otra de las razones por las que he estado un poco ausente más o menos desde principios de este mes fue que, por fin, calló entre mis manos el gadget, o simplemente sifon, como a mi me gusta llamarlo. Amado y ferozmente criticado en proporciones semejantes yo (como friki maquero) por fin decidí dedicar un pequeño gran esfuerzo económico y adquirir uno, y que quereis que diga, me tiene absolutamente absorto. Tiene tantas movidas, tantas posibilidades, que tres semanas más tarde y con un uso super intensivo aún sigo descubriendole funcionalidades y nuevas aplicaciones que hacen que mi tiempo se vea reducido tan considerablemente que debo obligarme a no usarlo para no procrastinar tantísimo.
No pienso hacer un review, para eso os buscais la vida que los hay a mansalva, pero diré que estoy absolutamente contento con su adquisición pese a las tan criticadas limitaciones que tiene, y es que el que ha tenido otros productos de apple ya conoce la manía limitadora del señor jobs... y esa táctica que lleva a convertir cualquier dispositivo en una mera extensión de tu mac, que al fin y al cabo es lo que es el iPhone. El que no lo quiera ver, que no lo vea.
Lo que me lleva directamente a realizar una sugerencia para los señores cocteleros: ¿Qué tal una app para publicar en La Coctelera desde el iPhone? ¿Mucho desarrollo?
Por favor, que alguien le eche un vistazo a LifeCast: una pequeña aplicación que te permite publicar post, fotos y otros cachivaches en Blogger y Tumblr. ¿Qué tal ponerse en contacto con ellos y habilitar la publicación en La Coctelera? Puedo dar fé que son gente maja y abiertos, puesto que trabajé para ellos este verano.
Ala!
Como muchos sabreis ya, y si no sabeis os lo cuento, en La Coctelera han inaugurado un 